Ricardo Joubanoba
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Cómo llegué a tener un Saab. Tengo muy vivo el recuerdo de ir con mi viejo, a la llegada del Rally Londres-México, en el Templo Inglés. A partir de ese momento desde los 10 años, me volví fanático del rally. En aquella época, Saab era uno de los principales animadores, sobre todo en las carreras de tierra, barro y nieve. Hace unos años, decidí buscar un auto con el objetivo de recrearlo en su preparación y apariencia de época y participar en carreras históricas. Estuve viendo varios de diferentes marcas y modelos: Ford Escort 1300GT, Alfa Giulia 1600, Ford Cortina, Saab 96, etc. Un día llegó un compañero de trabajo por mi oficina y me dijo ? le voy a conseguir un auto como el que corría yo?..va a ver que bueno que es?. Y así fue, el Sr. Jorge Symonds me encontró este Saab V4 en Mercedes. Lo fui a ver y no lo dudé, después de la negociación y regateo habitual, me traje el auto a Montevideo. Para ser franco, al principio el Saab 96 no me gustaba mucho. Luego, empecé a estudiar y descubrir la interesante historia deportiva de este vehículo, tanto o más rica que la del viejo dos tiempos y decidí quedármelo. Hoy estoy muy contento y conforme con mi V4, he aprendido a conocerlo, apreciar sus virtudes de auto muy bien diseñado, resistente, sumamente ágil y por sobre todo un auto, que identificó al Uruguay, en las carreras de ruta en los `60 y principios de los `70. |